Custodiar tu propio bitcoin

El bitcoin que dejas en una plataforma es un derecho frente a esa plataforma. El bitcoin en una cartera que controlas es el activo. Esta página explica qué cuesta esa diferencia en la práctica y qué suele salir mal.

Por qué importa

Cómo se hace, paso a paso

  1. Elige una cartera. Una app de móvil basta para cantidades pequeñas; un dispositivo físico tiene sentido cuando perder el saldo dolería de verdad.
  2. Escribe la frase semilla en papel, a mano. Nunca la fotografíes, nunca la escribas en ningún dispositivo, nunca la guardes en un gestor de contraseñas ni en la nube.
  3. Verifica la copia antes de meter fondos: borra la cartera y restáurala desde la frase. Una copia que no has probado es una suposición.
  4. Envía primero una cantidad pequeña y confirma que llega. Después mueve el resto.
  5. Guarda el papel donde no lleguen el fuego ni el agua, y dile a una persona de confianza dónde está: la herencia es la causa más común de pérdida definitiva.

Los errores que cuestan dinero

Preguntas frecuentes

¿Hace falta un monedero físico?

No para cantidades pequeñas. Empieza a valer su precio cuando perder el saldo dolería de verdad; ese umbral es personal, no técnico.

¿Y si pierdo la frase semilla?

Si la cartera aún funciona, mueve los fondos a una cartera nueva con frase nueva de inmediato. Si la cartera y la frase se han perdido, las monedas son irrecuperables. Nadie puede restaurarlas.

¿Pueden robármelo a distancia?

No de un monedero físico cuya frase nunca se escribió en un ordenador. Casi todos los robos empiezan porque la frase se introdujo, se fotografió o se compartió.

¿Debo partir la frase en trozos?

Normalmente no. Partirla duplica la probabilidad de perder el acceso sin reducir de forma real el riesgo de robo. Dos copias completas en dos sitios seguros funcionan mejor.